
Según informó el día 22 el sitio web británico New Scientist, la fuente de luz coherente del acelerador lineal (LCLS) del Laboratorio Nacional del Acelerador SLAC emitió el pulso de rayos X más fuerte jamás registrado. El pulso duró sólo 4,4 billonésimas de segundo y produjo casi 1 teravatio (10 mil millones de megavatios) de energía, 1,000 veces la producción anual de una planta de energía nuclear promedio. Estos rayos X ultrarrápidos podrían usarse para fotografiar el interior de las moléculas con mayor detalle, avanzando en los campos de la física fundamental y la ciencia de materiales.









